El PlaneWave CDK17 (Corrected Dall-Kirkham) es un telescopio de diseño truss (estructura abierta) desarrollado por PlaneWave, pensado para usuarios exigentes que buscan un instrumento de alto rendimiento tanto en astrofotografía de cielo profundo como en aplicaciones científicas o militares. Gracias a su larga distancia focal y a la calidad de su diseño óptico profesional, permite capturar imágenes con un nivel de detalle y definición muy elevado.
El telescopio cuenta con un amplio círculo corregido de nada menos que 70 mm de diámetro, lo que lo hace especialmente adecuado para sensores de gran formato, permitiendo aprovechar al máximo cámaras avanzadas sin pérdida de calidad en los bordes.
Una de sus características más destacadas es su excelente corrección óptica: el CDK17 está diseñado para eliminar completamente aberraciones como la coma, el astigmatismo y la curvatura de campo dentro de su área útil. Esto garantiza estrellas puntuales y uniformes en todo el campo de imagen, algo fundamental en trabajos de precisión.
Los usuarios del CDK17 pueden experimentar estrellas milimétricas de borde a borde y un campo de visión de 61x61 minutos de arco cuando usan sensores de cámara de gran tamaño como 16803 o el IMX461.
En cuanto a los materiales, los espejos están fabricados en sílice, un material con una expansión térmica extremadamente baja. Esto asegura una gran estabilidad durante las sesiones de observación o captura, minimizando los efectos de los cambios de temperatura en el enfoque y la calidad de imagen.
Para prevenir la formación de rocío, el telescopio incorpora un sistema interno compuesto por almohadillas térmicas y un sensor de temperatura. Este sistema está preparado para ser gestionado mediante la función Delta-T a través del software PlaneWave Interface 3, facilitando un control preciso de las condiciones térmicas.
La colimación del CDK17 se realiza mediante ajustes en el espejo secundario, ya que el primario permanece fijo. Este enfoque simplifica el proceso de alineación y contribuye a mantener la estabilidad óptica a largo plazo.
El tubo óptico está construido en fibra de carbono, lo que no solo reduce las dilataciones térmicas, sino que también proporciona una rigidez estructural sobresaliente. Además, este diseño favorece un enfriamiento mucho más rápido del sistema, optimizando el rendimiento desde el inicio de la sesión.
Por último, los ventiladores del sistema pueden controlarse de forma manual mediante un interruptor situado en el propio tubo óptico o, alternativamente, a través del software PWI3, lo que ofrece mayor flexibilidad en la gestión del enfriamiento.
Su peso es de 48kg.